miércoles, 26 de enero de 2011

Shavo

Acabo de pintar (bah, dibujar) una de mis zapatillas Converse blancas.
Claro, porque no me gustaban blancas, pero aún así, como están ahora, les falta algo, no sé qué.
Ese "no sé qué" que no está hace el "mmm, no me convence".
Son muy... blancas...
No me gusta usar cosas tan blancas, excepto remeras...
Hoy adopté un hijo, Shavo. Shavo es un monstruito blanco, pelado y con un gran corazón. Sus ojos son botones y su boca está cocida. Tiene medias rayadas blancas y negras, como yo. Se apropió de mi silla y ahora está sentado en ella, mirándome, con los brazos abiertos, como esperando a que lo agarre. Shavo no habla, no sé si escuchará, pero no molesta, es buenito. Me causa ternura.
Me sangra la nariz.
Shavo no tiene nariz. No querrá la mía?
03:26 am. Se nota que son vacaciones las mías.
Hoy fue un día feliz, no sólo por haber adoptado a Shavo, sino más bien por cómo lo adopté. La situación...
Me gustaste mucho hoy, más de lo normal.

1 comentario:

  1. jajaj que onda? es muy flashero pero me gusto, lo seguiste?

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