domingo, 29 de mayo de 2011

Pensamiento IUNA con algún que otro cuelgue

(No se supone que si yo canto en una banda tendría que escribir las letras de las caciones? Y por qué no lo hago?)
Uno me dice que entro el año que viene, otro me dice que no, yo que no sé, yo que estoy en el medio, ya no sé qué hacer, no entiendo nada.
No tengo ganas, me niego, pero sé que negándome, menos ganas voy a tener, y así el mismo ciclo de siempre. Todo es un ciclo.
Tengo ganas, no me niego, pero y si después no sale así como yo quería? Creo que no podría soportarlo. "Estoy sonando como mi padre".
Pero llego a esa loca conclusión, después de preguntarme toda esta sarta de pelotudeces, de que bueno, si se da se da, y si no no. Y si no se da, se dará otro día.

viernes, 20 de mayo de 2011

Neuronas

A decir verdad noto un cambio gigantezco en mí, si miró para atrás. Pero igual, siempre le ando buscando el mínimo pelo al huevo, el pelito rubio que ni siquiera se ve. Para qué mirar cosas que no son necesarias? Acaso no sabés qué tenés al lado? Y lo pienso así, y cada vez que lo pienso, lo descubro de nuevo. Descubro que no vale la pena tanto quilombo, ni siquiera vale la pena pensar.
A veces me pregunto por qué hay tantas neuronas.

martes, 17 de mayo de 2011

No es precisamente material

Basta de escribir textos sin sentido.
Bah, pero si no escribo de esos, qué escribo?
Podría contar algo sobre mi odiosa felicidad material (la que me causa el comprarme algo).
No, la felicidad no se compra con plata, pero creo que es normal que nos sintamos bien al adquirir algo valioso (no tiene por qué ser caro, pero sí material), creo.
No importa, no importa.

Sé bien qué me causa la verdadera felicidad...
...y no es precisamente algo tan... material...

jueves, 5 de mayo de 2011

Equivocado

Uf, la semana pasada y estas fueron pesadas. Con pesadas me refiero a muchas cosas que hacer, entre entregas y pruebas. Hoy es jueves. Imprimo unas cositas de packaging, estudio un poco de catequesis, aburrido, y termina mi día. Mañana doy la prueba, entrego el exhibidor y ya terminó la semana. La semana que viene es una de esas calmas... esos alivios, por así decir. En pocas palabras, este fin de semana no tengo ninguna obligación.
Acaba de sonar el teléfono:
-Hola.
-Hola si, hablo de la empresa Siempre.
A esto dije eh... debe ser algo de mi papá, o algo así.
-Sí
-Era para corroborar que está Alicia (no sé cuanto).
Momento incómodo.
-Eeeh... no, acá no hay... esa persona...
-Hablo con la casa de Gadnfbnbdb?
-No, equivocado.
-Bueno.
Fin de la conversación.
Viste? Yo estaba escribiendo tranquila y me interrupieron para ponerme incómoda y para nada, sin sentido.

Retomo:
Te decía que la semana que viene y este fin de semana van a estar buenos.
Empecé piano con un tipo que me hizo sentir como una nena de 2 años. Me hizo sentir que tenía un concepto de "tocar bien" erróneo. No sé si es así, o no, pero lo que sí sé es que así me hizo sentir. Por qué ponen cara rara cuando les contás tus gustos? Por qué generalmente son tan... egocéntricos?
Prometo nunca ser así.
PD: En 2 o 3 meses mi alfajor matutino se va a empezar a notar.
Tengo sueño.