sábado, 17 de julio de 2010

Nada de grises

Me acabo de dar cuenta de que yo misma me baso en sentimientos opuestos y paralelos.
Porque tengo el ego y la autoestima demasiado alta, pero a la vez "ya muy adheridos al suelo".
Porque me gusta decir lo que siento, y a la vez me siento empalagosa.
Porque no me gusta lo cursi, pero me encanta que me digan te amo, que me abracen y que me den cariño.
Porque me siento sola, necesito, como dije antes, cariño, pero quiero estar sola, no puedo estar con alguien, al menos por ahora.
Porque a mis papás los odio, pero los amo.
Porque odio ir al colegio, pero no podría no ir.
Porque me quejo porque me cago haciendo trabajos del colegio, pero sin embargo siempre elijo lo más trabajoso, por algun extraño motivo, creo que es un tema de desafiarme.
Me amo, pero me odio, y muy fuertemente.
Me gusta cómo toco el piano, pero a veces me siento inservible para eso.
Me creo superior muchas veces, y otras veces tan inferior...
Es así, o es blanco, o es negro. Nada de grises.
Un extremo u otro.

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